martes, 21 de marzo de 2017

Recordatorio sobre recomendaciones y normas ante la estación de penitencia (I)

Cuando estamos a menos de tres semanas para realizar la estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral, vamos a recordar algunas cuestiones relativas con la vestimenta y las normas relativas a los nazarenos, acólitos y costaleros.

El título III de nuestras Reglas titulado Vida de la Hermandad, dentro del epígrafe la estación de penitencia describe en el artículo 33 el hábito de los nazarenos. Es importante contemplar fielmente esta descripción para tener una estética uniforme y conforme a nuestra historia. En esta ocasión nos detenemos en el hábito del cortejo del paso del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Santa María Magdalena. Dice el punto primero del artículo 33 de las Reglas “Túnica de color blanco, con tras botones azules en las bocamangas, antifaz de raso azul con escudo en el mismo figurando el Corazón de María con los siete puñales de dolor, sobre la Cruz de la Redención; cinturón de esparto de abacá amarillo, tamaño estrecho, completado con calcetines blancos y sandalias color cuero de dos tiras”.



Los hermanos nazarenos que forman parte del cortejo de Cristo deben tener en cuenta por tanto algunos detalles como son las sandalias color cuero de dos tiras, los calcetines blancos, el cinturón de esparto de abacá amarillo y tamaño estrecho y los tres botones azules en cada una de las bocamangas. La túnica de cola del cortejo de Cristo no tiene botonadura.

Como norma general para todos los nazarenos de la Cofradía de la Hiniesta, el punto segundo del artículo 33 de las Reglas dice que “bajo ningún pretexto será permitido a los nazarenos y acólitos usar distintivos, joyas ni emblemas oficiales o particulares de ninguna clase durante la Estación de Penitencia, manteniendo el correspondiente decoro bajo la supervisión del Diputado Mayor de Gobierno”.

Siguiendo con normas generales para todos los nazarenos, el Reglamento de Régimen Interior en su capítulo 5, sobre la estación de penitencia y en su artículo 16 establece algunas de estas normas. Nos detenemos en los cuatro primeros apartados en los que se dice que los hermanos que vayan a realizar la estación de penitencia como nazarenos, se encuentran especialmente obligados a observar las siguientes normas:

a) Dirigirse desde su domicilio al Templo, vistiendo el hábito descrito en la regla 34ª.1, con prontitud y sobriedad, cubierto con el antifaz, sin detenerse, ni hablar con otras personas.

b) Encontrarse en el Templo a la hora señalada por la Junta de Gobierno. Al llegar, orará brevemente ante las Sagradas Imágenes Titulares, pudiendo luego permanecer descubierto hasta el momento de organizarse la procesión, siempre que se encuentre en el templo o en interior de la casa Hermandad. Si por algún motivo se tuviese que salir al exterior, previa comunicación al diputado de tramo, volverá a colocarse el antifaz y regresar con la compostura anteriormente descrita.

c) Mostrar su papeleta de sitio y si se le exige, también su D.N.I. a su Diputado de Tramo, ocupando en las filas el lugar que le señale la Lista de la Cofradía, permaneciendo en todo momento atento a sus instrucciones, las cuales obedecerá con exacta disciplina, y colaborando con aquel en todo lo necesario para el buen orden y compostura de la procesión.

d) Permanecer en el lugar que ocupe en la Cofradía sin salirse de las filas salvo por necesidad imperiosa que comunicará a su Diputado de Tramo, quien podrá autorizarle a abandonar la Cofradía por el tiempo indispensable y con la máxima discreción. En caso de imposibilidad definitiva de continuar, lo comunicará igualmente a su Diputado de Tramo, retirándose luego a su domicilio de la manera más rápida y discreta posible.