viernes, 3 de marzo de 2017

Cultos a María Santísima de la Hiniesta Dolorosa (I)

Virgen de la Hiniesta Dolorosa
El próximo fin de semana, los días 4 y 5 de marzo, de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:30 horas, se celebra el tradicional besamanos a María Santísima de la Hiniesta Dolorosa. Se tiene previsto en la jornada del sábado 4 de marzo, finalizar con un concierto de marchas procesionales, a las 21:00 horas, por parte de la Banda Juvenil “Nuestra Señora del Carmen” de Salteras, cuyo repertorio puede verse en el siguiente enlace.

La Juventud de la Hermandad de la Hiniesta tiene preparada una vigilia durante la madrugada del domingo 5 de marzo, durante la cual se velará esa noche en distintos turnos a la Virgen de la Hiniesta Dolorosa desde el respeto y la meditación a través de la oración. Los jóvenes que quieran asistir a este hermoso momento junto a nuestra Virgen de la Hiniesta pueden comunicarlo a la dirección de correo electrónico juventud@hermandaddelahiniesta.es  El besamanos finaliza el domingo 5 de marzo, a las 20:30 horas con el rezo del Santo Rosario.

La celebración del besamanos en honor a la Virgen de la Hiniesta Dolorosa se produce con regularidad desde la década de los años cincuenta del siglo pasado, ya que, aunque hay referencias de algunos besamanos en la década de los veinte y de los treinta, éstos eran actos esencialmente privados o con escasa publicidad externa, aprovechando el montaje o desmontaje de algún culto principal como pudiera ser el septenario. En estos primeros montajes el besamanos se hacía en el tiempo pascual, es decir pasada la Semana Santa y no será hasta la reforma de las Reglas de 1967 con la fusión de la hermandad de penitencia de la Hiniesta con la sacramental de San Julián y la reorganización de los cultos, cuando se establece que se realice dentro del tiempo cuaresmal.

La celebración del septenario, que en 2017 se desarrollará entre el 11 y el 18 de marzo, a las 20:30 horas, con Función Principal de Instituto el día 19 de marzo, a las 12:00 horas, es habitual con mayor o menor continuidad desde principios del siglo XX, con la reorganización de 1905. Según las posibilidades económicas de la hermandad se hacía este culto a la Virgen de la Hiniesta Dolorosa o se sustituía por un quinario con el Cristo de la Buena Muerte e incluso en la década de los cuarenta y cincuenta se desarrollaban septenarios con todas las imágenes titulares, incluyendo a Santa María Magdalena, que en esos años no era titular. Ya en la década de los sesenta del siglo XX se realiza con normalidad y con asiduidad el septenario “en memoria de los acervos dolores que sufrió durante la Pasión y Muerte de su Divino Hijo Jesús” la Santísima Virgen, tal y como refieren algunas convocatorias de esa época. Para el comienzo del septenario era habitual desde principios del siglo XX hasta finales de la década de los sesenta de ese siglo, que la Virgen de la Hiniesta se trasladara en unas parihuelas desde su altar en la cabecera de la nave del evangelio, hasta 1932 y desde su altar de la capilla sacramental desde 1946.

Nuestras Reglas actuales que se aprobaron en cabildo general extraordinario de 15 de febrero de 2004, recogen en el título de la hermandad a María Santísima de la Hiniesta Dolorosa, así mismo dice en su Regla 5, sobre las imágenes que “igualmente se le rinde culto a una Imagen Dolorosa de la Santísima Virgen de la Hiniesta, obra del mismo autor realizada en 1937”. Por lo que respecta a su culto dentro de la cuaresma, queda definido en la Regla 27, de los cultos anuales, en su apartado b) que “dentro de la cuaresma, y en las fechas en que la Junta de Gobierno lo estime conveniente, se expondrá en Besamanos a la Imagen de la Santísima Virgen de la Hiniesta en sus Misterios Dolorosos”. Es curioso como a pesar de que es tradición que el primer fin de semana de cuaresma sea la fecha en que se expone la Virgen de la Hiniesta Dolorosa en devoto besamanos, el artículo de las Reglas simplemente deja expreso que será “dentro de la cuaresma, y en las fechas en que la Junta de Gobierno lo estime conveniente”. Por lo que respecta al septenario, la Regla 27 en su apartado c) dice que “igualmente dentro de la cuaresma, se celebrará un Septenario Doloroso, en honor de Nuestra Señora de la Hiniesta, finalizando con Solemne Función Principal de Instituto en la que la Hermandad hará pública Protestación de Fe, con arreglo al ceremonial que en estas Reglas se establece en el Anexo II”. Tal y como ocurre con el besamanos, a pesar de que es tradición que la Función Principal de Instituto, como culminación del septenario, se efectúe el tercer domingo de cuaresma, no queda especificado con concreción en el texto normativo de la hermandad. La Regla 28 especifica que el último día del septenario, se terminará el culto con procesión claustral del Santísimo Sacramento por las naves del templo.

Aspectos artísticos

La actual imagen de María Santísima de la Hiniesta Dolorosa fue realizada en 1937 por Antonio Castillo Lastrucci. Es una imagen de candelero realizada en madera policromada, teniendo por tanto acabadas su cabeza y manos.  Fija el modelo de Dolorosa que había iniciado con la Virgen del Dulce Nombre (1924) y que repetirá una y otra vez a lo largo de su carrera. Es la llamada "Dolorosa castiza", la representación de María muy joven, adolescente, según el ideal de belleza de la mujer andaluza soñado por el romanticismo: piel morena y ojos grandes y oscuros. La viveza de la mirada se potencia con el uso de ojos de cristal y pestañas postizas. Cinco lágrimas de cristal recorren las mejillas, dos en la derecha y tres en la izquierda. Tiene la cabeza inclinada hacia la derecha, la boca, pequeña y de labios encarnados, queda entreabierta dejando ver los dientes superiores.

La imagen, que tuvo un costo de 3.000 pesetas, fue bendecida, a las diez de la mañana del 5 de septiembre de 1937 por el vicario Jerónimo Armario y Rosado en la iglesia de San Luis de los franceses, donde se encontraba establecida la hermandad después de los incendios de San Julián y San Marcos. Salió por primera vez el Domingo de Ramos del año siguiente desde la iglesia de Nuestra Señora de Consolación (los Terceros). La imagen mide 1,61 metros y está realizada en madera de cedro policromada.

La primera intervención de la que tenemos constancia se realiza en enero de 1993 por José Pérez Delgado que le sustituye el candelero. La imagen fue restaurada entre septiembre de 2013 y enero de 2014 fue restaurada por Pedro Manzano Beltrán actuando sobre pérdida de soporte y limpieza y reintegración de policromía en zonas concretas, así como el arreglo de fisuras en distintas zonas del cuerpo, se limpiaron las lágrimas y se sustituyó el candelero y los brazos, labor esta última realizada en la Casa de Hermandad, entre los días 2 y 5 de diciembre de 2012.